El Colegio de Abogados de la ciudad de Santa Fe advierte que el sistema de Comisiones Médicas funciona mal.
La entidad de la capital provincial expresó su preocupación por el funcionamiento del sistema de Comisiones Médicas en materia de riesgos del trabajo y cuestionó las críticas que atribuyen a los abogados la proliferación de juicios laborales.

A través de un comunicado, la entidad sostuvo que el actual sistema administrativo presenta demoras, burocracia e incapacidad para dar respuestas oportunas a trabajadores que sufren accidentes o enfermedades laborales, lo que termina afectando tanto su salud como su subsistencia.
Según señalaron, los retrasos en la resolución de los expedientes pueden extenderse durante meses, dejando a las personas sin una solución frente a situaciones que muchas veces comprometen su capacidad laboral y su ingreso económico.En ese contexto, el colegio rechazó la utilización del concepto de “industria del juicio” para explicar el aumento de la litigiosidad en materia laboral. Desde la institución sostienen que esa expresión estigmatiza injustamente el trabajo de los profesionales del derecho que intervienen en defensa de los derechos constitucionales laborales.De acuerdo con la posición institucional, la judicialización de los conflictos no se origina en la actuación de los abogados, sino en las deficiencias del propio sistema administrativo previo al proceso judicial.En particular, remarcaron que cuando las Comisiones Médicas —instancias administrativas creadas dentro del sistema de riesgos del trabajo— no brindan respuestas adecuadas o en plazos razonables, los trabajadores no tienen otra alternativa que recurrir a la Justicia para reclamar el reconocimiento de sus derechos.
El Colegio también reclamó que el Estado asuma su responsabilidad en el funcionamiento del sistema. En ese sentido, pidieron que se adopten medidas urgentes para normalizar el servicio, dotándolo de recursos, personal suficiente y plazos razonables de resolución.
Asimismo, la entidad subrayó que cuando las instituciones fallan, los procesos judiciales aparecen como consecuencia y no como causa del problema. Desde esta perspectiva, insistieron en que la litigiosidad laboral debe analizarse a partir de las fallas estructurales del sistema y no a través de descalificaciones hacia la profesión jurídica.El posicionamiento del colegio se inscribe en un debate recurrente en torno al sistema de riesgos del trabajo, donde distintos sectores discuten las causas del incremento de litigios laborales.
Diversos análisis han señalado que las controversias suelen surgir cuando las instancias administrativas no reconocen determinadas patologías o no brindan respuestas satisfactorias a los reclamos de los trabajadores. Frente a este escenario, desde la institución reiteraron su compromiso con la defensa del ejercicio profesional y con el acceso efectivo a la justicia para los trabajadores.